Mientras que se ha investigado ampliamente sobre el bullying y la victimización contra los niños en los países industrializados, esto no se ha ocurrido en las naciones de bajos y medianos ingresos. Este estudio se centró en el bullying u hostilización en el Perú. Se exploró la relación entre la percepción del cuidador sobre la victimización infantil y el punto de vista del niño con respecto a experiencias negativas que ocurren con otros niños de su edad. Asimismo, el estudio analizó la relación entre la victimización y los comportamientos que ponen en riesgo la salud de los adolescentes.

Este estudio utilizó datos de 675 niños participantes en la cohorte mayor del Perú de Niños del Milenio. Los niños y los cuidadores fueron entrevistados en 2002, cuando los niños tenían 8 años de edad, y de nuevo en 2009, cuando esos niños cumplían 15 años de edad. Para medir el grado de victimización se recogieron las percepciones de los niños y sus cuidadores, mientras que los indicadores de los comportamientos de riesgo a la salud comprendió el tabaquismo, consumo de alcohol y las relaciones sexuales entre los adolescentes.

Los cuidadores principales de los niños identificaron que 85 niños (12,6%) sufrieron bullying a los 8 y 15 años; 235 (34.8%) a los 8 años solamente; 61 (9,0%) a los 15 años; y 294 (43,6%) no sufrieron hostilización a ninguna edad. Los niños que fueron victimas en ambos periodos de edad (8 y 15 años),

Para leer el resumen del estudio en español presione Leer más. Puede acceder al documento en ingles: http://www.biomedcentral.com/1471-2458/14/85

más  en comparación con todos los otros niños eran 1,58 veces más propensos a fumar cigarrillos, 1,57 veces más proclives a beber alcohol, y tuvieron 2,17 veces más probabilidades de haber tenido una relación sexual (después de corregir por género).

La percepción del cuidador sobre la victimización infantil se asoció significativamente con los niños que reportaron violencia de otros niños de su edad. El bullying sufrido en la niñez consistentemente se asocia con un aumento de  conductas que ponen en riesgo la salud durante la adolescencia, en comparación con aquellos niños hostilizados solo en un momento de su vida, o que nunca fueron maltratados. Por lo tanto, los programas centrados en enseñar a los niños cómo mitigar y prevenir el bullying a través del tiempo pueden ayudar a reducir los comportamientos de riesgo a la salud de los adolescentes, tales como el tabaquismo, el consumo de alcohol, y las relaciones sexuales prematuras.

Además, esta investigación demuestra que, si bien existe la necesidad de evitar la violencia contra los niños, los cuidadores parecen acostumbrados con la victimización infantil. Sin embargo, se necesita más investigación para entender cómo los niños toman la decisión de revelar estas experiencias hostiles a sus cuidadores, y la forma de aumentar y mejorar la comunicación entre aquellos sobre la violencia.

 

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