Teresa-Tovar-01-240x225Actualmente hay un importante debate internacional sobre la Agenda Educativa post 2015 que, a su vez, se relaciona con la Agenda de Desarrollo y los Objetivos del Milenio. En él participan muchas instituciones, una de ellas es la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE), red de la sociedad civil presente en 15 países de A. Latina. La CLADE ha presentado una declaración conjunta: “El derecho humano a la educación en la agenda post-2015” con señalamientos críticos a 3 documentos rectores: el Informe del Grupo de Alto Nivel de Personas Eminentes, el Informe de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de las N. Unidas y el Informe del Pacto Mundial de las N. Unidas. Veamos los puntos críticos más importantes.

Sobre la visión desarrollo hay tres objeciones: 1. No cuestiona las causas de las desigualdades. Propone erradicar la pobreza extrema como horizonte para el 2030, sin considerar cambios estructurales para la superación de la injusticia y la realización de los derechos humanos. 2. Plantea un Estado mínimo y una concepción en la que el impulso a los negocios junto con la tecnología, son el principal factor de desarrollo, ignorando la primacía del mercado y sus efectos negativos en el bienestar de las personas y la sostenibilidad de la naturaleza. 3. Predomina una mirada positivista y única de progreso, una visión homogénea del mundo y de las personas, presumiendo sociedades “modernas, urbanas y globales”, desvalorizando la diversidad de culturas y pueblos e invisibilizando otras cosmovisiones como el buen vivir.

2015Sobre la concepción de educación, destacan 5 puntos críticos. 1. Una visión reduccionista y economicista de la educación constreñida a resultados mínimos de aprendizaje en lectoescritura y matemáticas en desmedro de una educación transformadora capaz de responder a diferentes contextos. 2. La debilidad de un enfoque de la educación como derecho, con gratuidad y sin discriminación. Reemplazo del concepto de gratuidad por el de asequibilidad vinculada a una concepción de la educación como mercado, con reducción de la educación pública y promoción de una educación privada barata para sectores de menores ingresos. 3. La noción instrumentalista del rol de la educación: formación de mano de obra y capacidades laborales, en lugar de enfocarla como un fin en sí misma para la plena realización de la dignidad humana. 4. El énfasis en resultados mensurables de niveles mínimos de aprendizaje, en relación a metros/padrón adecuados, promoviendo exámenes estandarizados internacionales que, además de constituir un enorme negocio, distorsionan el sentido de educar y presentan impactos negativos en la calidad de la educación. 5. La no consideración de las personas adultas como sujetos de derecho1.

Sin duda alguna, urge colocar este trascendente debate en la agenda educativa nacional, junto a un movimiento pedagógico transformador.

1 Además de estas observaciones, CLADE tiene una propuesta que reseñaremos en una siguiente entrega

Fuente: La Primera 28 de abril de 2014.

http://laprimeraperu.pe/columna/una-agenda-para-el-debate-educativo/

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